Hace unos días, tuve la suerte de compartir
con Angelita y su familia, un rato muy agradable. Aparte de su
amabilidad hacia mi persona, pude comprobar como siguen cocinando como
antiguamente. Un fuego, leña del campo, una sartén, un cucharón y los
ingredientes más naturales, aceite, harina de titos, agua, sal...y un
poquito de arte, para que las gachas manchegas, salgan como deben.
Riquísimas.
Belén Guerrero.