Y
de nuevo la noche dejó entrever su lado más quijotesco. El mundo de la
educación, cultura y el arte se dio cita en un acto que bien para sí
hubiese querido vivir nuestro más ilustre caballero, Don Quijote de La
Mancha. A ritmo de pasacalles orquestado por la banda de música y desde
la plaza mayor de Mota del Cuervo, reina
y damas de las fiestas, autoridades, galardonados y público asistente,
iniciaban la subida al conocido como Balcón de La Mancha. Allí, el
Gigante les esperaba haciendo girar sus aspas gracias al viento
favorable que también quiso estar presente. El pregón de las fiestas
molineras, este año llevado a cabo por José Martínez Millán, abría un
acto cargado de alegorías molineras, donde los galardonados en este
2013, pasaron a ser Quijote, Dulcinea y Molinero Universal. Galardones
que otorga cada año la Asociación Amigos de los Molinos, y que en esta
ocasión recayeron en Nacho Villa, Elisa Belmonte y Francisco Campos
Barba respectivamente. Noche de sensaciones y agradecimientos que
concluyó con un público entusiasmado y un sinfín de ilusiones de colores
plasmadas en los fuegos artificiales que pusieron el broche de oro a
una célebre gala donde las locuras del ingenioso hidalgo sirvieron una
vez más para dar vida “al lugar de la Mancha”, a Mota del Cuervo.
Belén Guerrero
